¿Quieres sorprender en casa con un plato totalmente diferente, lleno de personalidad y original?
Al freírlas, estas patatas soufflé se hinchan hasta formar una fina capa dorada y crujiente que esconde un interior hueco y ligero.
En esta ocasión las acompañamos de una crema de setas trufada, para aportar textura y sabor
¡Para chuparse los dedos!
Para las patatas:
450 g de Patatas Rústicas para freír
30 g de maicena
4 cucharadas de aquafaba (líquido de garbanzos)
Aceite de girasol para freír abundante
Sal al gusto
Para la crema:
200 g de setas variadas
40 g de chalota
1 diente de ajo
150 ml de nata vegetal
1 cucharada de aceite de oliva
Aceite de trufa al gusto
Pimienta negra al gusto
Aceite trufado al gusto
Para las patatas:
Pela las patatas y córtalas en láminas de aproximadamente 1mm de grosor con la ayuda de una mandolina.
A continuación seca las láminas de patata con papel de cocina para retirar la humedad superficial.
Separa las láminas de patata en dos grupos. Espolvorea una fina capa de maicena sobre las de un grupo y retira el exceso con un pincel seco. Pincela las láminas del otro grupo con un poco de aquafaba (líquido de garbanzos).
Une las láminas de dos en dos, colocando en contacto las caras con maicena y aquafaba. Presiona suavemente para que queden bien adheridas y corta discos de unos 4 cm de diámetro con un cortador circular.
Calienta abundante aceite de girasol a 160 °C. Importante mantener esta temperatura. Fríe las patatas en pequeñas tandas, moviéndolas suavemente y bañándolas con aceite caliente con ayuda de una cuchara hasta que se hinchen y queden doradas. Retíralas y déjalas escurrir sobre papel de cocina. Añade sal al gusto.
Para la crema de setas:
Pica la chalota y el ajo y corta las setas en trozos pequeños. Calienta el aceite de oliva en una sartén y sofríe la chalota hasta que esté tierna. Añade el ajo y cocina durante un minuto más.
Incorpora las setas y saltéalas hasta que pierdan el agua y estén doradas. Añade la nata vegetal y deja reducir a fuego suave hasta conseguir una textura cremosa. Tritura la mezcla hasta obtener una crema fina y homogénea. Añade la trufa, sal y pimienta negra al gusto y mezcla bien.
Sirve las patatas soufflé acompañadas de la crema de setas trufada. Si quieres darles un toque extra, decora con unos trocitos de setas crujientes.
Y lo más importante… ¡no te olvides de disfrutar!
TRUCO: Esta receta es versátil, preséntala como plato principal o como entrante.