Un clásico elegante que brilla especialmente en fechas señaladas, como Navidad.
Estas patatas fondant son crujientes por fuera, mantecosas por dentro y llenas de sabor. Cocinadas en caldo y doradas en la sartén, son la guarnición perfecta… O el plato principal si te atreves a innovar…
En cualquier caso, el bocado de este manjar no te va a dejar indiferente.
7 patatas medianas de La Patata Rústica de Hijolusa
2 cucharadas de aceite de oliva
2 cucharadas de margarina
1 diente de ajo
1 ramita de romero
250 ml de caldo vegetal
Sal al gusto
Pimienta al gusto
Pela las patatas y dales forma cortando los dos lados largos para que queden rectos. Luego, córtalas en cilindros gruesos con la ayuda de un molde circular.
Calienta el aceite de oliva en una sartén y coloca las patatas por una cara. Añade pimienta y sal al gusto y deja que se doren sin mover, unos 5 minutos, hasta que estén bien doradas. Da la vuelta y repite por la otra cara de las patatas.
Una vez doradas por ambas caras, añade a la sartén el ajo entero y pelado, la margarina, la ramita de romero y vierte el caldo vegetal hasta que llegue a la mitad de altura de las patatas.
Tapa parcialmente la sartén y deja cocinar a fuego lento unos 25-30 minutos, hasta que el líquido se haya evaporado casi del todo y las patatas estén muy tiernas por dentro.
Sirve con un poco del fondo reducido, a modo de salsa, por encima de las patatas.
Decora con romero y ¡disfruta de este espectacular bocado!.